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La Huella

Viernes 23 de Diciembre de 2005

Clic para ampliarDirector: Joseph L. Mankiewicz Intérpretes: Laurence Olivier, Michael Caine. Si alguien puede nombrar algún duelo dialéctico y psicológico más cruel y retorcido que este, que tire la primera piedra. Un juego en el que lo importante no es participar y divertirse, si no ganar por encima de todo, demostrar la superioridad, degradar y humillar al contrincante hasta la desesperación y la súplica.

La trama se centra en sólo dos personajes en el interior de la mansión de un maduro, rico y extravagante escritor de libros de misterio de gran éxito y coleccionista de extraños y tétricos juguetes (Laurence Oliver), el cual se cita con el amante (Michael Caine) de su mujer, dueño de una próspera cadena de peluquería y estética; joven, apuesto, elegante y enamorado de la mujer Laurence Olivier, para tratar de llegar a un acuerdo beneficioso para ambos.

Ese laberíntico jardín de las escenas iniciales es una metáfora de la misma historia, una historia con giros insospechados, trampas, callejones sin salida… Es un juego maquiavélico realizado con una gran dosis de sangre fría que pone a los personajes en situaciones límite. Atención a la escena de Michael Caine disfrazado de payaso donde alcanza el mayor grado de patetismo y degradación. Esos numerosísimos juguetes… por llamarlos de algún modo. Originales…, incluso bonitos en las primeras escenas, pero profundamente tétricos, angustiosos, deprimentes, opresivos. Testigos silenciosos (aunque algunos no tanto) de toda la trama y que confieren a la película una mayor angustia.

Joseph L. Mankiewicz construye una obra maestra con estos dos actores, con la difícil decisión de elegir cual de los dos está más sublime. La calidad interpretativa de ambos es insuperable y si le añadimos unos diálogos inteligentes, irónicos y ácidos tenemos el cóctel ideal de dos horas de maestría. Toda una lección de cómo se dirige una película, de cómo se crea un buen guión y de cómo se puede exorcizar lo mejor de un actor. El director expresó en una ocasión que “Hollywood ha dejado de quererme”, algo incomprensible ya que es imposible no querer a alguien que regala un legado de películas como “Mujeres en Venecia”, “Eva al desnudo”, “De repente el último verano” o “Cleopatra”. Un director que sin duda, ha dejado “Huella”.

Que comience el juego.

Redactado por veneciana el Viernes 23 de Diciembre de 2005
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